La “mirada culpable”: los perros realmente sienten culpa?

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La “mirada culpable”: los perros realmente sienten culpa? | Dogalize

Muchos propietarios de perros hablan de la “mirada culpable” que mostrarían sus mascotas cuando sienten culpa por haber hecho una acción no permitida.
Nuestros amigos de cuatro patas la hacen de verdad, o es una de las muchas formas que tenemos de antropomorfisar a los animales?

Un experimento reciente ha tratado de averiguarlo: los investigadores pidieron a los dueños que mostraran una galleta a su perro, le dieran la orden de no comerla y luego saliesen de la habitación. En algunos casos, los perros obedecían, pero en otros se comían la galleta.
A veces los investigadores retiraban la galleta como si el perro se la hubiese comido, en otras reemplazaban la que el perro se había comido por otra idéntica.
Cuando el dueño del perro volvía a entrar en la habitación, comprobaba si la galleta estaba intacta o había desaparecido. Los dueños reprochaban a los perros desobedientes.

La realidad del experimento es un poco diferente de lo que pensamos.

La gran sensibilidad de los perros les permite aprender a percibir y entender nuestras emociones y reacciones. Se la pasan estudiando nuestro lenguaje corporal, nuestras rutinas y todo lo que hacemos. En una situación de “escena del crimen” como la descrita, lo que ocurre realmente es que tu perro reconoce tu lenguaje corporal, el tono de tu voz y tus gestos. Todo ello le indica que estás molesto, aunque en realidad él no sabe cual es la razón. Lo que tu perro sabe es que te sientes mal y enojado y por lo tanto, el también se siente mal.

Es tu actitud la que dispara su “mirada de culpable”.

Tu perro solo sabrá que hizo algo indebido si lo pillas y corriges en ese momento, y es entonces que entenderá que estas molesto por su conducta. Sin embargo si el regaño sucede horas o incluso minutos después, no es que a tu perro se le olvide lo que hizo, él sabe que “se hizo pipí ahí”, sin embargo lo que no puede hacer es relacionar tu regaño con el suceso, a menos que ocurran al mismo tiempo. Claro que percibirá que estas molesto, pero no sabrá por qué.

Recuerda corregirlo en el momento preciso. Si regresas del trabajo y encuentras alguna travesura, solo te queda limpiar el desastre y olvidarlo.

Fuente: El Diario

Nadia Calero Leon