Cardo mariano: una buena planta para perros

Cardo mariano: una buena planta para perros

Cardo mariano

El cardo mariano es una planta de origen mediterráneo. Se ha utilizado durante más de 2000 años como una hierba medicinal por poseer un alto valor curativo. Se le conoce también como cardo de leche porque sus hojas poseen puntos blancos muy característicos. Sus componentes químicos en conjunción forman una mezcla llamada silimarina, la cual posee excelentes propiedades curativas. Hoy en día es muy apreciado por sus cualidades antioxidantes y regenerativas. Quienes buscan alternativas terapéuticas para perros (siempre con supervisión veterinaria, claro está), encontrarán en el cardo mariano una buena hierba medicinal.

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Cardo mariano: propiedades

La silimarina, uno de los ingredientes activos del cardo mariano, es un flavonoide y un potente antioxidante compatible con el sistema inmunológico del perro. Aunque se sabe tradicionalmente, hay estudios que afirman que el cardo mariano es beneficioso para los perros con enfermedad hepática. De allí que sus grandes propiedades antioxidantes sean una buena alternativa para ayudar a los perros con problemas hepáticos, tales como enfermedad de hígado graso, ictericia y hepatitis y cirrosis. Su utilidad también se extiende cuando esta planta se utiliza para fortalecer el hígado del perro durante el proceso de quimioterapia para el cáncer de hígado y perros con derivaciones del hígado.

Quienes busquen un buen protector hepático natural, deben tener en cuenta que la silimarina repara el tejido hepático dañado, y ayuda a su regeneración celular. Esto hace posible que  el hígado puede volver a realizar sus funciones de manera óptima, con la posibilidad de eliminar toxinas de manera eficiente.

Cardo mariano: ¿cuánto debo darle a mi perro?

Todo va a depender de la posología que indique el médico veterinario. Es importante tener en cuenta que el cardo mariano también tiene propiedades hipertensivas, por lo que debe monitorizarse muy bien la salud del perro antes de administrarlo.

Generalmente  la dosis de cardo mariano varía de un perro a otro, y es debido al peso del animal que se prescribe la cantidad correcta. Sin embargo, la dosis diaria común es de una gota por cada kilo de peso, siempre que el perro pese menos de 25 kilogramos. En caso de pesar más, se recomiendan 2 gotas por kilo. Esto usualmente se suministra por vía oral con ayuda de una jeringa. El médico veterinario o especialista canino te puede dar consejos para dársela.

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