Perro pulgoso: una hermosa historia peruana

Perro pulgoso: una hermosa historia peruana

Perro pulgoso

Perú es un país suramericano que mantiene un terruño de anécdotas populares que aún en el siglo XXI forman parte de la jerga y cuenteros de los pueblos. Cuenta una leyenda peruana, la historia de un perro que iba por todo los barrios buscando algo de comida. Era ahuyentado de todas las casas, los vecinos preocupados de que el perro les dejara toda la casa llena de pulgas, los motivaba a echarlo rápidamente de todos lados. El perro pulgoso, era el terror del barrio, todo flaco lleno de pulgas y sin que nadie le extendiera un poco de alimento, cariño y cuidado. Incluso al perro le llegaron a arrojar piedras, agua congelada y lo perseguían con un palo para mandarlo lo más lejos posible.

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Los andares de un can

El perro pulgosoandaba por todos las casas del pueblo. Por ser un ser que siempre fue rechazado se convirtió en un perro desconfiado y triste, andar por las calles a mendigar un poco de comida, lo tenía con un aspecto desprolijo, poco agraciado y hambriento. Una noche visita una chocita en un lugar remoto, cerca de la vivienda de otros paisanos por Huaraz. Regularmente el perro se paseaba por estos alrededores, hasta que el hombre de la casa empezó a ver con curiosidad la actitud frecuente del perro pulgoso, situación que lo intrigaba. El hombre le empezó a colocar comida y a trata de ganarse su amistad. El perro pulgoso no mostró simpatía a primera vista pero al tiempo empezó a confiar. Dentro de aquella chocita humilde, vivía una familia de escasos recursos. Con lo que podía lo convidaban a comer. Pote de calabaza, pan frío con agua de trigo pelado, formaban parte de aquel festín que el perro pulgoso empezó a darse las noche por aquella chocita.

Perro pulgoso: el cariño de los paisanos

La familia le dio cobijo y cariño al perro pulgoso, empezaron a ganarse su confianza, pancita y afecto, al punto que un día comenzaron a despulgarlo con todo el amor y paciencia del mundo durante una media noche. Eran demasiadas pulgas de perro, la casa estaba repleta de saltarines que provenían del perro pulgoso, pero esto no los desanimo, al contrario, seguían quitándole todas las pulgas. Al día siguiente en todos los lugares donde se rasco el perro pulgoso aparecieron pepitas de oro. No cabía tanto amor y sorpresa de esta familia frente a todas las pepitas de oro que sirvieron para comprar un terreno y una hermosas casa de materiales nobles que le colocaron de cariño “La Villa del Perro Pulgoso”.

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