Gato con síndrome de down: ¿qué hay de cierto?

Gato con síndrome de down: ¿qué hay de cierto?

Gato con síndrome de down

Gato con síndrome de down no existe, lo que sí es posible son gatitos que sufran de alguna anomalía genética que les proporcionen ciertas características fenotípicas que los hagan lucir como si tal condición fuera real. Y ¿por qué los gatitos no pueden tener síndrome de down? Porque es una condición que se adquiere a nivel genético, en una de las primeras fases de gestación y se da en el par 21 de la secuencia genética. Los gatitos solo poseen una carga genética de tan solo 19 pares de cromosomas.

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Gato con síndrome de down: ¿y  por qué lucen tan similar?

Los gatos que poseen características fenotípicas que se asemejen a una persona con síndrome de down, es debido a malformaciones en la masa ósea del felino, principalmente en los huesos ubicados en el cráneo. Ojos grandes y separados y cabezas muy grandes son algunas de las particularidades en este tipo de gatos.

Estas malformaciones óseas hacen lucir a los mininos como si también poseyeran la condición de down. Es importante como dueños responsables y amorosos que es nuestra responsabilidad proveer a nuestras mascotas de todo el cuidado médico pertinente para que estos gocen de una calidad de vida que les permita acompañarnos en el continuo de existencia. Por lo que verificar con expertos es vital para evitar diagnósticos erróneos que luego se traduzcan en la administración de procedimientos innecesarios y que ponga a la vida de nuestra mascota en peligro o que los hagan sufrir.

Los gatos con síndrome de down nos recuerdan la inocencia que poseen los niños y personas con esta condición. Por eso el respeto y el compromiso que debemos demostrar al facilitarle a nuestro gatito la atención medica que requiera, que si bien ya establecimos que no pueden tener la condición, la similitud física nos acerca a la sensibilización.  

Gato con síndrome de down: se pueden amar igual que a otro

Estos gatitos con aspecto de poseer el síndrome de down se comportan igual que cualquier otro gato. Son cariñosos, tiernos y tan afectuosos como un gato común. Algunos pueden presentar síntomas concomitantes a la afección que presenten, que pueden significar un trabajo extra para sus dueños. De ahí la importancia que los dueños busque la asistencia veterinaria pertinente para determinar soluciones a las problemáticas.  

Los gatos con síndrome de down a pesar de poseer de hecho la condición, debido a lo ya explicado despiertan una simpatía particular en quienes los conocen y conviven con ellos, por eso es que amar a una mascota es el acto de amor más desinteresado que existe.

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